Nuevos tiempos, viejos tiempos

La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases [1]

Casi veinte años han pasado ya del fin de la historia y, sin embargo vemos que, tras una gran resaca, ésta reaparece tozuda. Con unas coordenadas básicas bien marcadas, el capitalismo o la nada, muchos se apresuraron a aceptar sin dudar la mal llamada globalización feliz y el supuesto capitalismo con rostro humano. Pero he aquí, que la actual crisis nos muestra  con toda su crudeza una realidad que, por estructural, nunca dejó de estar presente. Conceptos zombi como lucha de clases, ideología, clase trabajadora … salen de las tumbas que algunos generosamente les cavaron.

Las imágenes de Recursos Humanos (del realizador francés Laurent Cantet) nos muestran con gran crudeza la oposición existente entre aquellos que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para subsistir y los que, por el contrario, tienen acceso a la propiedad de los medios de producción. Esta oposición puede tomar formas más o menos explícitas pero es inherente a la propia estructura capitalista. En unos de los momentos principales de la película, Frank se entera que su padre va a ser despedido de la fábrica sobre la que siempre habían girado sus vidas. Esta catarsis le hará percibir de forma mucho más clara y contundente la antes velada lucha de clases.

En la secuencia principal del film, la ocupación de la fábrica por los trabajadores en huelga, Laurent Cantet recrea en el conflicto padre-hijo uno de los efectos más devastadores de la ideología dominante. En una situación donde la relación de fuerzas no es la más favorable, el sálvese quien pueda cala fácilmente en las mentes de los trabajadores. Así, como le recrimina Frank, los esfuerzos de su padre se limitaron a intentar que su hijo pudiese sentarse a comer como un igual en la mesa de los jefes.

Por otro lado, las relaciones individualizadas entre patrón y trabajador (como nos quieren imponer desde la UE y la CEOE) son presentadas en un principio como naturales frente a la posición dogmática de la sindicalista, que se niega rotundamente a que un referéndum se salte la autoridad del sindicato. Sin embargo, a medida que la película avanza y los contornos entre clases se van dibujando de forma más nítida, la figura de esta última se va revistiendo de una gran dignidad.

Aunque parezca imposible, algunos han querido reducir el concepto de clase trabajadora a pieza de museo (de historia natural, claro) en un país donde el conjunto de los asalariados nunca ha sido tan numeroso, 80% de la población activa frente al 50%  hace medio siglo [2]. Son nuevos tiempos, nuevas formas, es cierto, pero meras concreciones de las leyes generales de las que se dota el capitalismo. El hecho de que ninguno de nosotros (o casi) se ponga mono y casco para ir a trabajar no nos hace de forma inmediata poseedores de medios de producción. Al contrario, precarizada, feminizada, segmentada … la clase trabajadora es una realidad más viva que nunca [3,4], aunque revista nuevas formas fruto del ocaso de la manufactura por estos lares.

Por último, decir que aunque en ciertos momentos, como en la actual crisis o en el climax de la película que acabamos de ver, el conflicto capital-trabajo se haga más latente no hace que en otros momentos no exista. Citando a Diego Guerrero [2], hay momentos en que

será posible que aumente el salario real o capacidad adquisitiva de los salarios, es decir, que las cadenas que nos mantienen presos dentro de este sistema sean cada vez más doradas y más brillantes, y/o que la televisión se dedique a mirar para otro lado o asegure que esas cadenas son cada día más livianas. Pero la realidad es que serán cadenas cada vez más pesadas. Seguirán siendo cadenas en un mundo que no es de libertad, porque a la fuerza, lo construimos los trabajadores en beneficio de los propietarios que nos explotan.

[1] C. Marx, F. Engels, El Manifiesto Comunista.

[2] D. Guerrero, Papeles de la FIM 26-27, 117 (2008).

[3] D. Lacalle, Papeles de la FIM 26-27, 183 (20081).

[4] N. I. Carrera, Papeles de la FIM 26-27, 267 (20082).

Safe Creative #1108019784511

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s